SOMBRAS

por | Jul 13, 2008

La “operación jaque” cubrió con un manto de gloria al Presidente Uribe. Pero en este gobierno “de opinión”, meticulosamente enderezado a cautivar a la galería, el manto puede convertirse en sombra. Sombra de olvido que la manifestación del 20 de julio ayudará a extender sobre los políticos uribistas sub judice por colincharse con paramilitares; sobre delincuentes que fungen como funcionarios de Estado; sobre el cohecho que habilitó un segundo período presidencial, sobre el oscuro episodio de Tasmania.

Prontuario frente al cual el Presidente reacciona con agravios contra el poder Judicial. Y con un llamado a referendo que lo ratifique en el mando, aduciendo su predilección por las mayorías de avemaría y alpargatas. Acaso la  improcedencia del tal referendo le parezca un tecnicismo jurídico, salvable, pues se trata es de ambientar la reelección de 2010; de salir airoso de la acción de la justicia  por el atajo de la “democracia popular”. Recurso archisabido de cuanto valentón tropical se erigió en caudillo. El editorialista de El Espectador teme que este peligroso juego que avasalla a los otros poderes públicos degenere en tiranía.

La sombra querrá ocultar también las inequidades de un modelo que ha redistribuido la pobreza por lo bajo y considera el desempleo un mal necesario. El 64% de los compatriotas del Presidente Uribe son pobres y más de la cuarta parte de los nuestros vive en la miseria. El crecimiento no favorece sino al los ricos.  Colombia se acerca al primer lugar de inequidad económica en el mundo y sus niveles de desempleo  son los más altos de América Latina. Cuatro millones de emigrados en el extranjero y otros tantos desplazados configuran un vergonzoso 19% de colombianos sin patria.

Nuestro editorialista invita a poner de nuevo en primer plano el problema del desarrollo, borrado, tiempo ha, de nuestra vida pública. En 1963, recuerda, el PIB de Colombia era 10 veces el de Corea; hoy el ingreso per cápita del país asiático es 10 veces el de Colombia.

Aleccionadora la experiencia del Sudeste Asiático. Economías agrarias hace medio siglo, saltaron ellas a un modelo industrial exportador que las situará  a poco andar en primerísimo lugar del concierto del mundo. Modelo coetáneo del de la Cepal en América Latina, el Sudeste Asiático perseveró en invertir en industria; en negociación de tecnología extranjera; en preparación de la mano de obra para el desarrollo, en planeación de largo plazo para lograr un crecimiento capaz de elevar el nivel general de vida. Corea monta un Estado empresario que, además, controla la banca y apoya a grandes conglomerados domésticos, mientras eleven la productividad, las exportaciones y el empleo. Son los del  Sudeste Asiático Estados fuertes, pero sin sofocar la empresa privada ni la libre competencia. Hacia 1979, ya economías solventes y capaces de competir, empiezan a desmontar la protección, a abrirse al libre comercio. No antes, como es norma absurda en Colombia desde 1990.

Nuestros profetas del laissez-faire se reirán del Sudeste Asiático. El gobierno no tocará los mercados, ni creará empleo productivo. Multiplicará su asistencialismo  queriendo presentar como inversión social lo que no es sino inversión electoral del Príncipe en el gobierno a perpetuidad de su Graciosa Majestad. Caridad televisada que, al lado de sus golpes a las Farc, mantendrá todavía adormecidas las tensiones sociales de un sistema que ahonda las desigualdades y mina la democracia.

Colombia no ha sido una democracia madura. Pero hoy se nos invita a desandar, aún más, el camino, hacia un populismo rupestre. La liberación de secuestrados, gloria de una victoria memorable lograda en la guerra, queda al servicio de un hombre que marcha sin vacilar  hacia un autoritarismo declarado.

Temas relacionados 

Categorías

Columnas relacionadas

Pederastia, el pecado mortal de la Iglesia

No debería sorprender. Si Juan Pablo II protegía al obispo Marcial Maciel, violador consuetudinario de niños y director de la Congregación Legionarios de Cristo, nada le impedía a nuestro benemérito Cardenal Pedro Rubiano caer en pederastia, según acaba de revelarlo El País de Madrid. Ni inhibía el encubrimiento generalizado de este crimen por la jerarquía católica. Como ilustran los casos de monseñor Ricardo Tobón, arzobispo de Medellín, y del provincial de los Jesuitas que calló ante el abuso de un sacerdote contra los seis hermanos Llano...

leer más

Iván Cepeda y los retos de la paz

Abelardo traza línea y Paloma procede: esta inaugura en campaña el plan de destripar a la izquierda. No otra cosa persigue su vileza de relacionar sin pruebas a Cepeda con el infame asesinato de Miguel Uribe, cuando la Fiscalía sindica del crimen a la Segunda Marquetalia. Grupo criminal con el cual estaría negociando hoy el candidato de izquierda, según Valencia. Para rematar, pregunta Álvaro Uribe dónde están los instigadores, Petro y Cepeda. Mienten. Tergiversan. Todos saben que conversaciones de paz hubo con este grupo armado, pero antes...

leer más

Colombia, entre autoritarismo y democracia

Por dos caminos regresa el fascismo al continente. Uno, Por la ancha avenida pedregosa que da paso a un Trump, déspota vociferante, atropellador. Dos, por senderos perfumados de flores carnívoras que al primer contacto pelan sus fauces. En el primero se agita el mazo prehistórico; en el segundo se van minando las conquistas de la convivencia civilizada, el mazo prehistórico en la mira, pero vestido de caudillo populista. Y ambos trayectos conducen al autoritarismo como alternativa a la democracia liberal.  Quiero tomarme a Cuba, hacer lo que...

leer más