Enrique Peñalosa lo dice sin vacilar: en el fondo de nuestra controversia política obra la puja entre Estado y mercado. Pero agrega que Petro resuelve esta dicotomía en estatismo comunista. Desenterrando cadáveres de Guerra Fría, convierte la disputa entre neoliberalismo y socialdemocracia en guerra de la libertad contra el “neocomunismo”, que Uribe se acaba de inventar. A falta absoluta de propuestas, anda nuestra derecha al rescate del doctrinero Hayek que, en maroma tramposa, asimiló Estado social a socialismo: en el Estado de bienestar...
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