A Gustavo Petro le cabe el mérito de haber roto el monopolio de élites que hicieron del país su heredad particular y, de toda oposición, el enemigo interno. También demostró Petro que al cambio podía llegarse por las urnas, no por la insurrección armada, mito fundacional defenestrado con el muro de Berlín. Hoy se define la izquierda por la reforma, no por la revolución. Y sus opciones de cambio navegan entre la socialdemocracia y el populismo. Sin sangre en la arena, sin dictadura del proletariado, enfrenta nuestra izquierda el desafío de...
Temas relacionados
Desmovilización
leer más
Iván devuelve esperanzas
Si Petro sacrificó el cambio a su megalomanía, con Iván Cepeda le da la historia a la izquierda una segunda oportunidad. Y no porque éste reformule el programa de Gobierno -bitácora socialdemócrata capaz de sacar a Colombia del ostracismo-, sino porque la personalidad política del candidato del Pacto daría el tono de un reformismo de fondo, sin la vocinglería del agitador que todo lo contamina y frustra. Por la disposición de Cepeda al diálogo, que cristaliza en insistente propuesta de allegar un acuerdo para abocar las más flagrantes...