TEMAS / Columnas sobre IZQUIERDA

Camilo Torres o el sacrificio inútil

Murió de un tiro en el acto de recuperar el fusil del soldado caído, como era deber de todo guerrillero raso en el ELN: ganarse el arma en combate. Pero Camilo no era cualquier guerrillero raso. Era el líder creador del Frente Unido que hasta cuatro meses antes movilizaba multitudes con su palabra de cambio. La desaparición de este hombre, incorporado a la lucha armada por presión de esa guerrilla, es hecho fundacional del proceso que contribuyó como pocos a convertir a Colombia en meca continental de la derecha: la invasión simbólica del campo de la izquierda legal por la izquierda armada. Ésta le alienó a la primera el apoyo de la población.

leer más

«ALTERNATIVA» Y LA IZQUIERDA

Si en las circunstancias que hoy rodean a la izquierda colombiana renaciera Alternativa, larga vida le esperaría a esta revista. Publicación contestataria que nació hace 40 años para dar voz a la izquierda y al movimiento social, hizo historia porque rompió el monopolio bipartidista de la información y la opinión. Pero fracasó en el intento de coadyuvar a la unidad de la izquierda. Propósito imposible en aquella polvareda de grupos, a cuál más celoso de su religión estalinista, maoísta, trotskista, castrista, y de la identidad que les daba. Eran ellos destinatario reacio por definición a la originaria propuesta de izquierda independiente –minoritaria– de Alternativa. Valentía necesitó entonces, no sólo para sobrevivir a las celadas de la derecha, sino para preservar –con éxito limitado– su independencia frente a las avanzadas de izquierdas ávidas de tribuna exclusiva.

leer más

PETRO: ¿ILUMINADO O ANTIHÉROE?

Contrario al consejo de Maquiavelo, el alcalde Gustavo Petro no parece adaptar sus ideas a las circunstancias; más bien se inclina por doblegar la realidad a los imperativos de su temperamento. Confía más en la potencia movilizadora de una noción primaria que en la laboriosa construcción de los medios para darle a aquella cuerpo y consistencia. Que es político, se ha dicho, y no gerente. Sí. Pero político ajeno al arte de gobernar. En ello ven algunos la superioridad del hombre que no negocia principios, la del batallador comprometido con su destino. Otros lo asocian con el viejo caudillo de provincia latinoamericana. Les representa, con mucho, copia deslucida de Hugo Chávez.

leer más

JORGE E. ROBLEDO: PIFIA HISTÓRICA

Pueda ser que la historia no tenga que cobrarle un día a Jorge Enrique Robledo su ayuda por omisión a la extrema derecha que se propone frustrar la paz y volver al poder con todos sus fierros. Tras mucho forcejeo, el brillante senador consiguió que el Polo no respaldara al candidato de la paz y él invitó a la abstención o al voto en blanco. Es decir, al voto indirecto por Zuluaga. Todo, desde la engañosa defensa de una oposición inmaculada que no transige con ningún candidato de la derecha, llámese Santos o Zuluaga o Uribe, pues todos le parecen “hojas del mismo árbol”.

leer más

CLARA LÓPEZ: NUEVOS AIRES

Ni revolución del proletariado, ni imperialismo yanqui, ni lucha de clases: nada en la terminología de Clara López designa o evoca a la izquierda ululante, confiscatoria que desapareció hace rato en medio continente y no se disipa en Colombia del todo. Pero la ponderación en la palabra no le impide a López distinguirse como la única candidata que apunta al cambio de modelo económico y social. Y su tono no parece ser cosa formal. No va ella en pos del castro-chavismo –como lo insinuó algún orate del uribismo. De su crítica sin atenuantes al estatus quo adobada con ocasionales referencias al humanista Gandhi, al arrepentido Stiglitz, a Carlos Lleras, mentor del modelo cepalino en Colombia, se infiere la búsqueda de nuevos aires.

leer más

COLOMBIA, EL LUNAR

No sufrió nuestro país las dictaduras sanguinarias que menudearon en Suramérica; y, sin embargo, es el único de la región donde la izquierda no conquista el poder o lo determina con agendas que los gobiernos deben cooptar. También es Colombia todavía la meca del neoliberalismo, cuando casi todo el vecindario recogió esas velas y escogió otros caminos. Papel protagónico jugaron en este viraje las izquierdas. Templadas en los horrores de la dictadura y desafiadas por el modelo de Reagan y Thatcher, con el retorno a la democracia se adaptaron ellas a realidades inéditas, matizaron sus banderas y saltaron de la revolución a la reforma. Salvo en Venezuela, donde el despotismo asoma su fea cabeza. Y la izquierda colombiana, si dogmática y caudillista, puja no obstante por vencer el doble cerco que la asfixia.

leer más

POLO-UP: PUJA EN LA UNIDAD

Feriaron su cuarto de hora: ciegos de vanidad, perorando catecismos, fascinados en la contemplación del propio ombligo, líderes de la izquierda malograron en un santiamén su convergencia en una tercería que pintaba, aún, para presidencia. Le cedieron todo el espacio al impredecible Peñalosa, que se alzó con dos millones de votos en la consulta verde y emulará en segunda vuelta al mismísimo Santos. Tras la debacle electoral de la izquierda, a desgana de Robledo y de Carlos Gaviria, formalizó la dirección del Polo coalición con la UP. Pero es una alianza tardía, como de consolación, entre ortodoxias irreductibles, cuando todas las circunstancias parecieron favorecer la integración de un frente amplio, no resignado a la oposición sin esperanza sino con vocación de poder.

leer más

SÍ HAY CON QUIÉN

“Cada 60 años hay una generación de colombianos que debe decidir cómo acaba una guerra y cómo construye una paz duradera; momento excepcional que hoy no podemos confiar a politiqueros y corruptos”, señala Claudia López. Investigadora estrella de la parapolítica, López marcha con el contingente de caras nuevas que aspiran a batirse desde el Congreso por reformas capaces de eliminar las causas de la guerra; y sabe que cualquier viraje supone, para comenzar, acción letal contra la corrupción. En la orilla opuesta, refractario al cambio, un notablato regional remozado en el erario y, a menudo, en el poder intimidatorio de su reciente alianza con violentos: añeja fusta de la comarca, parentela de alcaldes y gobernadores, herederos de parapolíticos y corruptos condenados.

leer más

ORDÓÑEZ: ¿EL TIRO POR LA CULATA?

El desplome definitivo de su máscara justiciera provocó una sacudida capaz de catapultar al centro-izquierda hacia la Presidencia el año entrante. La procaz destitución de Petro y su sentencia de muerte política por débiles motivos desnudan de cuerpo entero los delirios de poder de un procurador que desde el Ministerio Público se sacude a un duro competidor para las elecciones de 2018. Pero –oh sorpresa- revitaliza el proceso de unidad entre izquierda, centro y fuerzas populares que bien podría capitalizar la general indignación por este episodio que sella un largo periplo de abuso de poder. El enojo redoblaría la intención de voto para una tercería que, unificada, derrotaría al uribismo en primera vuelta y le disputaría el poder a Santos en la segunda.

leer más

IZQUIERDA: ¿DARÁ LA TALLA?

Si el centro-izquierda se uniera como tercería electoral afirmada en un programa mínimo de cambio, no se definiría la justa presidencial en términos de guerra o paz, sino entre banderías de reforma para una Colombia nueva. Una Clara López, un Navarro, quien resultare candidato único de esta tercera fuerza, podría superar en primera vuelta al candidato de la extrema militarista y enfrentar a Santos en la segunda. Con o sin acuerdo en La Habana, se abocaría el electorado por vez primera a escoger entre propuestas para el posconflicto. No entre águilas y palomas. Ni ya tanto en pago de la amarga y el tamal. Para contento de la democracia, los partidos tendrían por fuerza que empezar a decantar ideas y programas. Pero si fracasa en la izquierda el acuerdo, no tendría el Presidente contendor. Porque ésta, tan dada a implosionar, se diluiría en una polvareda de candidatos sin fruto. Zuluaga, por su parte, no convoca el fervor del uribismo y, antes bien, carga con el deshonor de haber llegado a candidato por fraude.

leer más

«Lo que se derrumba en el subcontinente no es la opción socialdemocrática con que la izquierda replicó al neoliberalismo; es su envilecimiento en caudillismo y corrupción. A menudo también en ruindades autoritarias como la de truncar la libertad de prensa.»
Cristina de la Torre

Otras columnas:

Categorías